Los premios en los esports garantizan la solvencia del sector

El sector de los esports han experimentado un gran auge en los últimos años. En la última década han pasado de ser algo ajeno a la mayoría y un entorno muy residual a convertirse en una industria que facturó en 2018 unos 900 millones de dólares, según Newzoo.

Esto viene acompañado de un incremento acompasado del salario de los jugadores y su seguridad laboral. De hecho, según un estudio de JD Sports, los jugadores de esports más relevantes del panorama actual reciben ingresos mayores que golfistas, ciclistas o jugadores de bádminton.

Los esports, entre las competiciones con mejores premios

Poco tienen que envidiar algunas competiciones de deportes electrónicos a las grandes veladas de boxeo o los millonarios torneos de golf.

De hecho, según dicho estudio de JD Sports, el campeonato The International Dota 2, en sus ediciones de 2017 y 2018 ocupa los puestos 13 y 14 respectivamente de los torneos deportivos con más premios individuales.

De hecho, el equipo ganador de The International Dota 2, Team OG, se llevó a casa 11.234.158 dólares. Es decir, cada uno de los cinco integrantes del club había ganado más de dos millones de dólares.

Este incremento en premios puede suponer dos cosas: una estabilidad económica para los jugadores, pudiendo así tener una dedicación exclusiva, y el claro interés del capital por el crecimiento de un sector que crece exponencialmente.

Los torneos individuales más cotizados. JD Sports

Este incremento en las pool prize de los esports no es baladí. Viene determinada en base a la popularidad de los mismos y la captación de nuevas audiencias.

Especialmente relevante es el incremento en el número de torneos que se han celebrado en solo 20 años de recorrido de los deportes electrónicos. Según apunta el informe de JD Sports, en 1998 se celebraron solo 9 torneos reglados y en 2018, 3404, un 37722% más en cosa de 20 años.

Claro está, el aumento en el número de competiciones viene de la mano de mayor interés de la audiencia, la complicidad de la industria del videojuego -los desarrolladores se implican en las creaciones de ligas oficiales- y la profesionalización de la industria. Que los implicados (jugadores, entrenadores, etc.) puedan vivir de ello supone un valor añadido incalculable.

Ganancias, competiciones y número de jugadores han crecido de manera similar. JD Sports

Principios de década: el verdadero boom del deporte electrónico

En la tabla de arriba se puede ver que 1) las tres gráficas más o menos coinciden y 2) hubo un incremento de interés general a partir de 2010, más o menos.

Esto no es casual. Tres de los esports que más dinero generan (tanto para la industria como para los jugadores) nacieron en esta horquilla de fechas; hablamos de Dota 2 (2013), Counter Strike: Global Offensive (2012) y League of Legends (2009).

A esto también le acompaña la modernización de la tecnología de streaming y la creación de canales en los que se ven los esports como Twitch (creado en 2011).

La increíble popularidad de estos y otros títulos hizo que aumentara el interés por el deporte electrónico y se disparó la creación de competiciones y la implicación de marcas propias (componentes de ordenador, productos gaming) o no endémicas del sector (moda, automóvil, alimentación…)

Es decir, hay más juegos considerados esports, más interés de la audiencia por uno u otro y mayor profesionalización de la industria. Y allí donde va la audiencia, van las marcas. Y dejando una buena cantidad de dinero por el camino.

 


 

En 2016 los esports repartieron 66 millones de dólares en premios. En 2018, 150 millones.

 


 

Tanto es así que en estos últimos años se pasaron de los 66 millones de dólares repartidos en premios en 2016 a los más de 150 millones en 2018.

Además de la evolución de los videojuegos antes mencionados, cabe destacar la irrupción de los juegos de móvil como Clash Royale y, no podía faltar, de Fortnite.

Este último, pese a la corta trayectoria del título (se dio a conocer en julio de 2017) ha supuesto un golpe sobre la mesa en prácticamente todo el sector. El título de Epic Games se ha convertido en el quinto juego que más dinero ha ofrecido a los ganadores de sus torneos.

Dota 2: ganador indiscutible en reparto de premios

En relación al reparto de premios, Dota 2 destaca sobre el resto. El juego de Blizzard es, de lejos, el más generoso con sus campeones.

Tanto es así que habría que moverse al puesto 45 de jugadores con más ganancias totales para encontrarse con Andreas Højsleth, jugador de CS:GO.

Basándonos en cifras y ganancias, quien más lleva acumulado es Kuro Takhsomi, más conocido como KyroKy. El capitán de Team Liquid lleva ganado en premios 4.128.927 dólares.

Qué les espera a los esports en 2019

No hay razones para ser negativo.

Las cifras están ahí, y cada año crecen de manera exponencial. Tanto en dinero, como en audiencia (y su medición), como en implicación de las marcas. La falta de regulación en el sector puede suponer una traba, pero de momento el techo del sector de los esports sigue siendo una incógnita.